¡El triunfo es de ellas, que nadie se cuelgue del bronce!

En un país con el retraso de infraestructura deportiva como México, un bronce olímpico se festeja como oro. Paola Espinosa y Tatiana Ortiz cumplieron los pronósticos y subieron al podio en los clavados sincronizados.

Por supuesto que no tardaron en salir ante los reflectores los dirigentes y políticos para sumarse al éxito, sí, esos directivos que dejan sin uniformes a sus atletas, esos que dejan fuera de la inauguración a los atletas con tal de desfilar ellos, esos políticos que prometen recursos cada sexenio y dejan todo tal y como esta.

La medalla de bronce es producto de un esfuerzo mayúsculo de Espinosa y Ortiz, el resultado de sobreponerse a carencias y falta de apoyo, a todo esos esos factores que China y Australia (oro y plata) no conocen.El presidente mexicano Felipe Calderón no tardó en enviar una felicitación a las clavadistas, un gesto que suena oportunista, pues durante su gestión se envió a la delegación mexicana más reducida de los últimos ciclos olímpicos y la que tiene menos esperanzas de éxito. Más hubiera valido el apoyo previo a la competencia, aunque eso no deja favores políticos.

Bien por Paola Espinosa y Tatiana Ortiz, que viajaron miles de kilómetros hasta China con gran presión, con las esperanzas de millones de mexicanos a cuestas.

También directivos como Carlos Hermosillo y Felipe el Tibio Muñoz deben haber festejado con todo, pues viajaron sentados en avión y seguramente regresarán a México colgados de una medalla.

Comments

TUS COMENTARIOS

¿Tienes algo que decir? ¡Dilo! Simplemente coloca tu nombre y dirección de correo electrónico, y recibirás un e-mail confirmando tu comentario con una contraseña. Usa esa contraseña y ¡listo! Si ya tienes un nombre de usuario de AOL/IM, ingresa bajo las otras categorías.Gracias por tus comentarios, esperamos sean respetuosos.