Vélez, el justo campeón argentino
Por estas horas circula entre los hinchas- sobre todo los de Huracán- la idea de que Vélez Sársfield ganó el Clausura 2009 gracias a la ayuda del árbitro del encuentro, Gabriel Brazenas. Y, si bien el único tanto de la final se produjo en una jugada polémica, no hay dudas que los dirigidos por Ricardo Gareca han sido los justos campeones del fútbol argentino.
Probablemente, el juez se haya equivocado al convalidar el único tanto del partido (todo indica que en el gol de Maxi Moralez le cometieron falta al arquero de Huracán) Aunque no menos cierto es que el árbitro cometió errores con ambos equipos. De hecho, minutos antes de la jugada del único tanto del encuentro, hubo un penal de Arano a Cubero no sancionado para Velez. Así como también en la etapa inicial se cobró un off side a un gol legítimo, concretado por los dirigidos por Ángel Cappa.
En todo caso, puede concluirse que el conjunto de Parque Patricios salió perdiendo en la sumatoria de los desaciertos del árbitro. Aunque eso no quita que El Fortín de Villa Luro mereciera ganar el partido. No sólo porque fue el que más arriesgó en este encuentro decisivo, sino además porque fue el más regular a lo largo de todo el campeonato.
No hay dudas que Huracán, durante la temporada, demostró un juego más vistoso que el flamante campeón. Pero quién haya seguido todos los encuentros del Globito sabrá reconocer que no siempre sostuvo ese fútbol exquisito. Es simpático sostener lo contrario: era el equipo más humilde, el que generaba por su juego y por el discurso de su DT, Ángel Cappa, más adeptos. Pero también demostró altibajos, falencias defensivas y fue favorecido por el azar en varios partidos. De hecho, no siempre apeló al "jogo bonito": frente a San Lorenzo, a Tigre o a Estudiantes, por caso, quedó demostrado.
Vélez, por su parte, fue más regular y más sólido en todas sus líneas. Además, contrariamente a lo que quedó en el inconsciente del hincha argentino, no era la antitesis de Huracán. Es decir, no fue un equipo que se destacó por una actitud defensiva o especuladora, también asumió riesgos cuando fue necesario y exhibió un fútbol de alto vuelo en no pocos momentos.
En definitiva, el fixture permitió que los dos mejores equipos dirimieran el torneo en la última fecha. Entre ambos, Vélez estuvo más acorde a las circunstancias, por eso fue el justo ganador del Clausura.
Probablemente, el juez se haya equivocado al convalidar el único tanto del partido (todo indica que en el gol de Maxi Moralez le cometieron falta al arquero de Huracán) Aunque no menos cierto es que el árbitro cometió errores con ambos equipos. De hecho, minutos antes de la jugada del único tanto del encuentro, hubo un penal de Arano a Cubero no sancionado para Velez. Así como también en la etapa inicial se cobró un off side a un gol legítimo, concretado por los dirigidos por Ángel Cappa.
En todo caso, puede concluirse que el conjunto de Parque Patricios salió perdiendo en la sumatoria de los desaciertos del árbitro. Aunque eso no quita que El Fortín de Villa Luro mereciera ganar el partido. No sólo porque fue el que más arriesgó en este encuentro decisivo, sino además porque fue el más regular a lo largo de todo el campeonato.
No hay dudas que Huracán, durante la temporada, demostró un juego más vistoso que el flamante campeón. Pero quién haya seguido todos los encuentros del Globito sabrá reconocer que no siempre sostuvo ese fútbol exquisito. Es simpático sostener lo contrario: era el equipo más humilde, el que generaba por su juego y por el discurso de su DT, Ángel Cappa, más adeptos. Pero también demostró altibajos, falencias defensivas y fue favorecido por el azar en varios partidos. De hecho, no siempre apeló al "jogo bonito": frente a San Lorenzo, a Tigre o a Estudiantes, por caso, quedó demostrado.
Vélez, por su parte, fue más regular y más sólido en todas sus líneas. Además, contrariamente a lo que quedó en el inconsciente del hincha argentino, no era la antitesis de Huracán. Es decir, no fue un equipo que se destacó por una actitud defensiva o especuladora, también asumió riesgos cuando fue necesario y exhibió un fútbol de alto vuelo en no pocos momentos.
En definitiva, el fixture permitió que los dos mejores equipos dirimieran el torneo en la última fecha. Entre ambos, Vélez estuvo más acorde a las circunstancias, por eso fue el justo ganador del Clausura.
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- Clausura2009, Huracan, VelezSarsfield

Comments
2:58 PM Jan 23rd 2011
velez4grando
Ellos dirán que tuvieron pocas entradas.
Nosotros digamos que tuvieron toda la tribuna y no la llenaron.
Ellos dirán que fue foul de Larrivey.
Nosotros digamos que fue penal y expulsión perdonada a Arano contra Cubero.
Ellos dirán que el de Domínguez fue gol.
Nosotros digamos que el tiro libre del que viene el gol, no había sido.
Ellos insistirán nuevamente en que el cabezazo, fue gol legal
Nosotros digamos que Monzón se adelantó en el penal herrado.
Ellos dirán que ganaron más partidos. Nosotros que perdimos uno solo y ellos “cinco”.
Ellos insistirán en que ganaron mas partidos.
Nosotros digamos que ellos ganaron dos veces más de los que perdieron, nosotros once veces más.
Ellos dirán que hicieron más goles.
Nosotros digamos que recibimos menos y dimos vuelta partidos 10 contra 11.
Ellos dirán que compramos el campeonato. Nosotros digamos que porque le pedían a Larrivey que vaya para atrás.
Ellos dirán que desaparecían los balones.
Nosotros digamos que su arquero fue amonestado por hacer tiempo todo el partido.
Ellos dirán que tenían el mejor juego. Nosotros digamos que más de la mitad de sus triunfos los jugaron siempre con un jugador de más.
Ellos insistirán en que tenían el mejor juego.
Nosotros digamos lo que dijo Bolatti: Vélez arriesgo, jugo y gano merecidamente.