Chivas vuelve a despedir a su entrenador

Ya se veía, me parece que solamente era cuestión de horas para que el mandamás del conjunto mexicano de Chivas, Jorge Vergara, le diera las gracias a su timonel Raúl Arias, luego de sus últimas tres penosas derrotas, una de ellas, la que más dolió y cimbró en el seno del equipo, contra el odiado rival América por la mínima diferencia.

Fanáticos lo adelantó: Otro capricho, otro fracaso


Raúl Arias
Getty Images



No cabe duda que el capricho de poner a este director técnico le duró muy poco al polémico presidente, a sabiendas que estaba contratando a un hombre completamente distinto al perfil que siempre ha buscado a su dichosa filosofía, por lo que este día llegó simplemente a su fin, no hubo mañana para Arias, pues ya no lo dejaron entrenar al equipo.

Si hay algo que siempre le hemos criticado a Jorge Vergara es el modo de llevarse al momento de tomar las determinaciones, y por lo que se ve en este despido ni siquiera tomó mucho en cuenta el consentimiento del consejo que existe dentro del equipo para hablar de estas cuestiones, simplemente Jorge se cansó del modo tan feo de jugar del equipo.

En tiempo de compensación, me parece que Vergara piensa que todavía hay muchas posibilidades de calificar, y sabía perfectamente que con Arias no se iba a conseguir, así que ahora la tirada de este hombre de negocios es que José Luis Real, quien se quedará como interino hasta que acabe el torneo, sea el timonel que consiga el milagro de llevar a su equipo a la calificación, lo cual, por lógica, le vendría bien a las arcas de su equipo y, por supuesto, a las de Jorge. ¡Dinero, maldito dinero!

¿Crees que era el momento de quitar al timonel Raúl Arias?

Comments

TUS COMENTARIOS

¿Tienes algo que decir? ¡Dilo! Simplemente coloca tu nombre y dirección de correo electrónico, y recibirás un e-mail confirmando tu comentario con una contraseña. Usa esa contraseña y ¡listo! Si ya tienes un nombre de usuario de AOL/IM, ingresa bajo las otras categorías.Gracias por tus comentarios, esperamos sean respetuosos.