Ciudad Juárez pierde su resquicio de alegría futbolera
Después de llegar a la estratosférica suma de 25 partidos sin ganar, la directiva de Indios decidió despedir al entrenador José Treviño. A ocho jornadas del final del torneo, este equipo busca algo más que un milagro para no descender.Es difícil no abordar el tema de la crisis de seguridad y el narcotráfico cuando se escucha el nombre de Ciudad Juárez. La localidad más violenta del mundo figuraba también en el mapa por tener un equipo de primera división, pero parece que esta luz también se apaga en la desesperanza.
Cuando los Indios cumplieron una temporada de ensueño llegando a semifinales hace un año, hubo un impacto inusual en las cifras judiciales, pues durante la participación del equipo en la liguilla, el índice de criminalidad bajó, e inclusive por primera vez en mucho tiempo, el día que disputaron el juego de ida ante Toluca no hubo asesinatos. ¿Coincidencia o el poder del fútbol? Parece que nadie lo sabrá.
El destino está marcado para Indios. La única forma de salvarse sería ganar sus próximos ocho encuentros y que sus rivales directos en la porcentual como Querétaro, Jaguares, Tigres y Atlas, dejen de sumar.
Actualmente el equipo fronterizo ocupa la última posición de la tabla porcentual con un cociente de .8644, apenas 59 puntos en 51 partidos disputados, muy poco como para mantener la categoría.
La plaza fue un buen experimento para la máxima división del fútbol mexicano y una verdadera prueba del poder de un deporte tan sencillo como el fútbol: Once hombre pateando un balón brindaron una alegría inusitada a un pueblo atrapado en las garras de la violencia.
Minuto 90, silbatazo final...
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