Rescaten al Puebla
El Puebla es ejemplo de lo más patético de los directivos mexicanos. Este equipo logró una mística sorprendente hace un par de torneos pese a lo corto de su nómina, pero los hombres de pantalón largo se las ingeniaron para demolerla.Francisco Bernat y Ricardo Henaine sumieron a la institución en crisis gracias a sus pleitos de lavadero, a zacapelas con muy poca clase. Las declaraciones subieron de tono hasta llegar a demandas legales e inclusive la incursión de personas armadas a las instalaciones para desalojar a la administración en turno.
Sin justificarlos, los jugadores y cuerpo técnico vieron mermado su rendimiento luego de constantes retrasos en sus pagos y condiciones paupérrimas para entrenar. Del equipo aguerrido y goleador, nada queda.
Ahora hay una iniciativa por rescatar al equipo, con un Consejo Directivo integrado por ex directivos como Emilio Maurer. El problema es que es encabezado por Bernat, quien recobró el control del club y arrastra los mismos vicios que desencadenaron la problemática. No tardará en que Henaine contraataque y la política barata derrumbe este intento de reconstrucción.
Es tal el nivel de desorden e intromisión de todo tipo de actores, que trascendió que hay un grupo de jugadores que es financiado directamente por el gobernador del estado, Mario Marín, para colmo, uno de los políticos más desprestigiados del país.
La única solución real sería la compra del Puebla por parte de un inversor ajeno y con verdaderas intenciones deportivas. Mientras esto no pase, todos son vanos intentos por enmascarar la porquería en las que esta sumida la institución.
Minuto 90, silbatazo final...
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