¿Cristiano Ronaldo provoca a los rivales?

Cristiano Ronaldo se llevó algo más que una victoria y un gol del partido contra el Valladolid. El jugador Nivaldo le regaló un autógrafo a CR9, se lo firmó con sus tacos en la pierna. A diferencia de la mayoría de las faltas reproducidas por TV, esta entrada fue más dolorosa que espectacular.
¿Cristiano Ronaldo provoca a los rivales?
Ante semejante pisotón, el diario AS le preguntó a distintos jugadores si la estrella merengue agravia a los rivales durante el juego. El resultado de la consulta fue categórico: "Cristiano no provoca" (como titula el periódico). Luego de esta consulta oportunista, se puede entrar en un pequeño debate sobre los límites de la provocación:

Lo primero que se debería aclarar es que nada justifica lastimar a un rival. No importa si se trata de un metrosexual, un grosero o un insufrible que para peor juega muy bien. No hay nada más heroico que responder a un agravio con un "túnel", una gambeta o bien quitándole la pelota con elegancia. Zidane se equivocó, por más que lo intente justificar y se empecine en no arrepentirse.




Ahora bien, la provocación en el fútbol es casi tan vieja como los arcos. Los porteros intentan poner nerviosos a los ejecutantes de penales, los defensores se presentan al oído como asesinos seriales y así la lista de ejemplos podría durar hasta el mundial de Brasil 2014.

Sin remontarse a la historia antigua, el duelo entre el Barcelona y Stuttgart por por la Liga de Campeones dejó unos interesantes cruces entre el arquero Lehman y los muchos del Barza. En el partido de ida, el arquero alemán le tiró una patada de Kung Fu a Puyol.



Esta agresión fue devuelta en cuotas Ibrahimovic, compañero del catalán. En el primer partido, empujó al portero del otro lado de los carteles de publicidad. En la revancha, se pudo ver por TV cómo el "gitano" le decía a Lehman que la hombría no era parte de su personalidad. Más bien todo lo contrario.

En definitiva, la provocación es parte del fútbol. A veces lo enaltece y llena de belleza; en otras lo embrutece y magnifica las miserias del ser humano. Pero el debate recién se abre:

¿Cuál es el límite para la provocación dentro de la cancha?

Comments

TUS COMENTARIOS

¿Tienes algo que decir? ¡Dilo! Simplemente coloca tu nombre y dirección de correo electrónico, y recibirás un e-mail confirmando tu comentario con una contraseña. Usa esa contraseña y ¡listo! Si ya tienes un nombre de usuario de AOL/IM, ingresa bajo las otras categorías.Gracias por tus comentarios, esperamos sean respetuosos.